Cuando uno va a decir una cosa y brinda mucho preámbulo, el interlocutor no entiende claramente la idea. Es más fácil ir directo al punto.
Entre menos vueltas se den, más se entiende.
Cuando uno combina muchos colores, puede verse saturado. Entre menos colores, y bien elegidos: mejor.
Lo simple es más efectivo. ¡Saludos y feliz viaje!