Ya no se trata de gritar o hacer bulla. Eso pasó hace muchos años ya, aunque no se hayan enterado algunos.
Ya las marcas no son ni de las firmas ni las agencias ni de nadie más que de nosotros mismos, cada uno a su manera.
El consumidor ha tomado el control. Somos nosotros con total transparencia del mercado.

Es tiempo de escuchar.