Después de juzgar unas 400 piezas publicitarias del Ojo de Iberoamérica, y haber visto unas 1.500 más, tengo cierta angustia y preocupación, pues nos toca mucho camino por recorrer. No solamente estamos lejos de la creatividad argentina, sino que en Centroamérica vamos atrás.

Igualmente, pienso que las circunstancias nos obligan y desafíaN, y lo que nos corresponde es tomar el reto y concentrarnos en elevar nuestro producto creativo.

Cuenta una anécdota la historia de una fábrica de zapatos que envió dos ejecutivos al África a principios del siglo pasado. Su misión era estudiar el mercado y buscar oportunidades de expansión.

Uno de ellos envió un telegrama diciendo: SITUACIÓN SIN POSIBILIDADES. PUNTO. NADIE USA ZAPATOS.

El otro, sin embargo, envió este mensaje: GLORIOSA OPORTUNIDAD DE NEGOCIOS. PUNTO. NO TIENEN ZAPATOS.

Prefiero el segundo, porque mi definición de optimista se refiere a aquel que está convencido de que puede afectar, influenciar y modificar su entorno, para lograr sus sueños y objetivos.

Mi telegrama hoy es simple: SENSACIONAL POSIBILIDAD DE EXPLOTAR NUESTRO POTENCIAL CREATIVO. PUNTO. HAGÁMOSLO.