Imaginate una iglesia que se desea toda la semana para ir a ella cada domingo. Una a la que los niños piden ir y a la que desean regresar, porque es el mejor momento de su semana, y a la que los adultos buscan desde el lunes porque siempre se quiere más.
Una iglesia irresistible porque a pesar de dudas o inquietudes personales, es siempre relevante, actual, práctica y concisa, que alimenta el espíritu y llena el alma. Una que todo lo que hace es para guiar a la gente a una creciente relación con Jesús, para dar vida y libertad plena y atenta a la autoridad bíblica.
Imaginate que te reciban con un escenario con tres pantallas gigantes, con músicos extraordinarios e iluminación de concierto de rock. Una iglesia irresistible porque su servicio principal impacta siempre en una hora, y que es consistente en la experiencia cada vez que vas. Una iglesia que ha separado sus experiencias y las ha adaptado para que unas se diseñan como en el lobby de la casa, para visitas, otras como en la sala para los amigos y otras en la cocina para la familia.
En la idea de una iglesia irresistible, visualizá una sin sermones ni prédicas ni púlpito, sino una en la que se comparten charlas por líderes inspiradores con un estilo conversacional. Imaginate una iglesia que no te tortura con anuncios sino que lo hace en video en los 10 minutos antes de empezar el servicio.
Imaginate esa iglesia con miles de voluntarios, desde los que atienden a los bebés en cunas hasta los que organizan el tránsito y el estacionamiento como lo hacen profesionales en un gigantesco parque de diversiones. Una iglesia que te invita a regresar sin verbalizarlo, sino que lo logra con solo vivirla.
Suponé una iglesia que se enfoca principalmente a todos los que no tienen iglesia, y en especial porque se define como una iglesia para gente que no asisten regularmente a una. Imaginá una iglesia que cuenta con todos sus mensajes siempre en línea en Internet, con DVDs de alta calidad de todos ellos, con libros publicados, folletos, guías y todo lo necesario para cada persona.
Imaginate una iglesia que solo quiere guiar a la gente hacia una creciente relación con Dios, que establece sus valores con claridad y que logra ser una organización ejemplar, que inspira y motiva empresas de todo tamaño y tipo por su efectividad, su altísimo rendimiento, sus programas y sistemas.
Si suponés una iglesia con miles de personas asistiendo todas las semanas, has acertado, pues tienen un servicio a las 9 de la mañana, y otro a las 11 y otro más a la 1 de la tarde, pues no logran dar abasto, y por ello, es en vivo en un auditorio y en el otro es circuito cerrado. Y por si fuera poco, tienen dos iglesias más en otros lugares de la zona con las charlas en video diferidas una semana después.
Imaginate las instalaciones amplísimas, coloridas, adecuadas y maravillosamente equipadas, desde la silla hasta la pantalla, desde la luz hasta los rótulos en las paredes, no como fin, por supuesto, sino como medios para conectar con Dios por una vida entera. Todo tiene amor, detalle, compromiso, elegancia, talento, recursos y determinación.
Imaginate una iglesia que tiene servicios en dos idiomas, que busca llegar al mundo con sus misiones, que apoya iglesias en varios continentes y que abastece a docenas con sus mensajes, con millones de dólares visiblemente bien invertidos y que provienen de los diezmos de todos sus miembros.
Imaginate esta iglesia y suponé además que lo escrito hasta aquí es una infamia, pues es incompleto, insuficiente y absolutamente mal resumido de todo lo mucho que habría que agregar, pues no es posible describir con palabras lo que esta iglesia es hoy.
Su nombre es Northpoint Community Church, está en Alphareta, Georgia, es liderada por Andy Stanley y no cesa de inspirarnos a muchos en la idea de aprender de ellos, de adoptar, adaptar y crear una experiencia así en Costa Rica, como un primer paso en América Latina. A su vez, visiblemente Northpoint se inspiró en Willow Creek y Bill Hybels, la gigantezca organización en las afueras de Chicago.
En la visita de este domingo 2 de noviembre, Julio González, venezolano y líder de la iniciativa de NorthPoint en el mercado hispano, hizo la diferencia, pues me mostró el lugar por dentro, y especialmente, me condujo hacia los videos recientemente traducidos al español.
En unos días, iremos a visitar Mosaic en Los Angeles, pues no tenemos duda alguna de que tendremos mucho que aprender allá, pues se trata de una iglesia urbana, diversa, joven y enfocada al creativo, el artista, la mente inquieta y el corazón rebelde. Su pastor líder, Erwin McManus nos la mostrará, y será tiempo de empezar a tirar los trazos de lo que tendremos por hacer.
Imaginate una iglesia irresistible. Esa es la idea.

